En el parquet en espiga, las piezas se disponen formando un patrón quebrado en el que cada lama se encuentra con la siguiente. Es un diseño clásico que puede adaptarse tanto a interiores tradicionales como contemporáneos según el tamaño de las piezas, la madera y el acabado elegidos.
Puede ser una opción interesante para:
- Dar protagonismo al pavimento.
- Crear una composición dinámica y elegante.
- Reforzar el carácter de salones, recepciones o zonas representativas.
- Integrar un diseño clásico en un interior actual.




