Instalación de tarima de ipé en una terraza de difícil acceso
Robledor instaló una tarima maciza de ipé en una terraza interior situada en una azotea con un acceso especialmente complejo.
Una vez trasladado el material hasta la zona de trabajo, se niveló la base con rastreles de pino cuperizado de 35 × 45 mm y se colocaron las lamas de ipé de 100 × 21 mm.
La madera se lijó suavemente y se protegió con aceite Ciranova UN1QO en tono Teka, reforzando su resistencia frente a la intemperie y recuperando la intensidad natural del acabado.
80 años
instalando suelos que dan vida a cada hogar