La madera aporta un acabado natural, con diferencias de tono y veta que dan carácter a cada instalación.
Puede encajar contigo si buscas:
- La apariencia de la madera auténtica.
- Variaciones naturales entre las lamas.
- Un acabado que evoluciona con el tiempo.
- Integración visual con jardines y vegetación.
- Conservar su aspecto mediante cuidados periódicos.
Con la exposición al exterior, la madera puede adquirir un tono grisáceo. Para mantener su color inicial, puede necesitar aceites u otros tratamientos según la especie, el acabado y las indicaciones del fabricante.




